ÍSLAND

Descripción del producto

Un libro es una isla. Este, además, sucede en una isla y es el diario de 15 días de viaje en solitario alrededor de Islandia.
El libro se llamará (quizás) como la isla, o sea, Ísland.

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El día 8 de septiembre de 2014 cogí un avión rumbo a Islandia. Era mi primer viaje en solitario. Conduje sola alrededor de toda la isla durante 9 días y pasé los últimos 5 en la capital, Reykjavík. Dos semanas después, el 22 de septiembre de 2014, aterricé en Barcelona y regresé a la normalidad.
Muchos dicen que viajar sola te cambia la vida. Yo no noté ninguna iluminación en particular y no me traje nada más nuevo que la seguridad de que soy suficiente. Para siempre y para cualquier cosa: yo soy suficiente.

El resto: lo que pasó, lo que hice, lo que vi, lo que dije, lo que pensé y lo que aprendí, te lo contaré en Ísland.

Este es un libro que no está escrito. Ni siquiera está pensado. Hay bastantes páginas llenas de palabras en un archivo .doc pero nunca creyeron convertirse en libro. Las escribí mientras viajaba, durante esos 15 días.

Todo este año he tenido una sola cosa en mente: completar el diario de viaje. Sentarme a escribir y poner en el papel todo lo que pasó realmente. Más bien, todo lo que sentí realmente. Lo logré durante 3 ó 4 horas repartidas en dos sesiones, una en diciembre, la otra en agosto.

No es nada raro; la vida y las obligaciones se pusieron por medio del diario de viaje y yo, y mi miedo no hizo nada por unirnos. Le dejé ganarme y seguí trabajando en lo que importaba, no en lo que deseaba.

Un año después de aterrizar me pregunto si no irá siendo hora de invertir en ello. De recuperar mis notas y mis fotos, desempolvar mis recuerdos y contar lo que quiero contar.

No sé qué clase de libro puede salir de aquí. No sé si va a ser solo digital o si llegará a imprimirse, no tengo idea de su destino. No sé cómo lo haré ni cuándo lo terminaré ni nada de nada. Es una incógnita.

Te invito a que me acompañes durante la escritura y vivas el proceso creativo y de lanzamiento de mi primer libro directamente, sin filtros, sin censura.

Te invito a ser testigo de la construcción de Ísland.

Supongo que ningún escritor hace esto con sus obras porque el proceso creativo es íntimo y está lleno de porquería. Nadie quiere enseñar la parte de atrás del tinglado, básicamente porque es fea. Y porque se supone que hay que llevarla en secreto. Nadie comparte las dudas, ni los lloros, ni los bloqueos ni los desbloqueos ni los avances ni las ilusiones. Se mantienen en silencio y el día que todo está listo y perfecto, lo muestran. Como si lo de antes no hubiera existido y no formara parte misma del libro que nos están ofreciendo.

Cuando yo encuentro un libro interesante tengo ganas de preguntarle a su autor un montón de cosas. No sobre la historia del libro, sino sobre el proceso. Sobre las intersecciones, las pausas, las complicaciones, la inspiración, los errores, los trozos eliminados y las decisiones que lograron que todo avanzara un poquito más.

No sé si el mío va a ser un libro interesante (no lo garantizo en absoluto, le dejaremos que se exprese como salga) pero seguro que el proceso sí lo será. Y no me lo guardaré para mí.

Lo iré explicando por e-mail a mi grupo de editores. O inversores, o testigos o… No sé aún cómo os llamaremos, podemos decidirlo juntos más adelante ;)

Para unirte lo único que tienes que hacer es adquirir el libro en pre-compra, lo que significa que cuando esté terminado serás la primera persona en recibirlo y que en el momento en que lo pre-compres te pondré en una lista de correo especial, empezarás a recibir mis actualizaciones sobre cómo voy avanzando con Ísland y podrás vivir la edición completa de este viaje conmigo.

Y además tendrás trato prioritario en cualquier evento, regalo o promoción relacionado con el libro (no se sabe todavía que sucederá, pero me encargaré de que tengas privilegios!). Quiero decir: si pre-compras ahora, serás VIP en Ísland para siempre.

  • Esto te convertirá a la vez en inversor/a, porque con tu aportación económica permitirás que yo pueda dedicar una parte de mi tiempo a escribir. Así que aunque no tengas interés en seguir el proceso creativo, si el proyecto te suena bien y tienes alma colaborativa, la pre-compra permitirá que exista el tiempo necesario para que se haga realidad. Ya sabemos que hoy en día dinero significa tiempo. Tú puedes darme tiempo con tu generosidad y te aseguro que cada minuto estará exprimido a fondo.
  • Y por último, si tienes también un proyecto entre manos, que quizás está atascado, al que quizás no dedicaste tiempo suficiente, por pereza o perfeccionismo, por miedo, puedes aprovechar mi iniciativa para conseguir tracción, ir haciendo lo tuyo en paralelo y aprovechar mis pensamientos y teorías durante el desarrollo del proceso creativo. Es como cuando vas al gimnasio acompañado :) Yo iré contando cómo voy y tú puedes usarme de espejo para ver cómo avanzas con lo tuyo. Poco a poco lo iremos sacando.

 

Tengo que puntualizar que no busco ni correctores ni animadores ni críticos literarios. No busco opinión o feedback sobre lo que escriba. Si lo hiciera, dejaría de ser un proceso creativo personal. En Oye Deb te dejo acompañarme en mi aventura emprendedora y te cuento las cosas con las que me voy encontrando que pueden ser útiles para ti en un momento dado. Yo mando mis mails y mis artículos y tú los lees y haces con ellos lo que mejor te venga.
Esta vez, con Ísland, te invito a acompañarme en mi primera aventura literaria, pero en los mismos términos de siempre. Es decir, no es un grupo de trabajo, no es un libro colectivo, no voy a estar discutiendo cada párrafo con nadie.
Si lo hago es porque para mí lo interesante de una obra creativa no es solo el resultado final sino también el proceso, y eso es precisamente lo que quiero mostrarte, si es que te apetece verlo.

 

Así que por lo que cuesta un pantalón de Zara o un ramo de flores o un menú para dos, ¿no vale la pena participar de algo así? ¿No te apetece seguir de cerca, por primera vez, el camino real de alguien enfrentándose a su proceso creativo de principio a fin?

En la creatividad el 50% es la obra final pero el otro 50% es el proceso creativo. Vamos a convertir esa mitad, normalmente opaca al público, en algo completamente transparente.

¡Te espero dentro! Y por si quieres ver un pequeño atisbo de lo que puede ser Ísland, te dejo aquí las 1.000 primeras palabras del libro (provisionales, por supuesto), las que escribí con los ojos hinchados de llorar en el tren que me llevaba al aeropuerto.

8 de septiembre de 2014

“Un viaje hacia un destino desconocido empieza siempre con los paisajes conocidos.

Hoy, por ejemplo, he salido de casa, he caminado por el césped hasta donde tenemos el coche bajo una pérgola en la sombra, Arieh me ha llevado a través de nuestro camino, con todos sus baches, con todas sus piedras, los márgenes repletos de árboles y moras rojas y negras y el mismo aspecto de siempre, el que llevo viendo desde hace casi un año cada vez que salgo de casa. Hemos atravesado el pueblo y me ha dejado en la estación, la que tantas veces me ha visto subir en este mismo tren desde el que ahora escribo y que normalmente me lleva hasta Barcelona, donde me bajo y tomo cervezas con mis amigos, hago mis compras, visito a mis padres. Cosas así.

He llorado tres veces y me he recompuesto dos antes de poder decirle a Ari que no esperase al tren conmigo porque no quería hacer drama en público. Me he bajado del coche y he ido hacia la estación a comprarme una bolsa de algo para matar el hambre porque llevo como dos días sin comer. Al darme la vuelta, con mi bolsa de rosquillas de un euro en la mano, estaba él de nuevo, diciéndome que podíamos esperar el tren juntos y en silencio, pero evidentemente eso me ha hecho llorar otra vez así que le he dejado acompañarme un minuto más y he vuelto a echarle, con todo mi amor y toda mi pena.

Me siento absolutamente ridícula estando tan nerviosa y tan asustada, sintiéndome tan indefensa y tan angustiosamente sola ante la idea de pasar dos semanas recorriendo Islandia en un road trip que me he montado de repente, de la nada, porque sí, porque me ha dado la gana, porque he querido ser valiente y hacer eso que siempre había deseado hacer. Viajar sola, por fin. Y ahora llevo más de 8 noches durmiendo fatal, soñando agitado, con una contractura espantosa en la mitad de la espalda, respirando hondo y aflojando la barriga cada vez que me acuerdo. Rígida del miedo.

Un miedo que honestamente no tendría que existir, porque no temo realmente que me pase nada horrible y nunca me ha pasado nada horrible en la vida. Pero el terror ante el desconocido y malvado mundo y los desconocidos y malvados desconocidos es una herencia de familia que he aceptado con la cabeza gacha los últimos 33 años de mi vida. Y este es el año, el mes y el día, 8 de septiembre de 2014, en que lo sacudo en la cara de cualquiera como un perro mojado. Y me da igual si apesto. Me da igual si lo hago mal, si salpico, si molesto. Si es o no es un destino apropiado. Si va a hacer demasiado frío o si voy a conducir demasiadas horas. Si voy a pasarme 15 días feliz o llorando, o lo que será lo más probable, ambas cosas a la vez. Por primera vez me da igual lo que me suceda y solo quiero ver qué pasa cuando me subo a la bici sin llevar las rueditas de atrás. Quiero ver si mantengo el equilibrio.

Cuando llegue a Barcelona cambiaré de tren, y ese será también un destino conocido, porque al aeropuerto he ido unas buenas decenas de veces. Pasearé por las tiendas, quizás comeré algo, y me sentare a esperar, porque como buena histérica voy a llegar 3 horas antes de la salida del avión. Este es con toda probabilidad el primer punto ventajoso del hecho de ir sola: puedo llegar 3 horas antes y nadie se burla de mí o me lo impide. La verdad, no es que tenga miedo de perder el avión, que también, es más una cuestión de que quería salir de casa cuanto antes para huir de la sensación de pánico absoluto y tener tiempo suficiente para irme aclimatando a esto tan sensacionalmente emocionante que es ir sola por la vida.

No vayamos a pensar que no he salido de casa sola jamás, o que soy ese tipo de personas que no soportan pasar el rato sin parlotear con alguien o tener compañía. No, en realidad he sido siempre independiente y las tareas que prefiero sin duda son las que se hacen en privado, hacia dentro. Pero excepto por un ultrabreve espacio de tiempo, siempre he vivido con gente. Primero mi familia, luego mi compañera de piso, luego mi novio. Claro que yo soy la reina del aislamiento en compañía, es decir, haya o no haya gente alrededor, estoy en mi mundo, y me retiro y cierro la puerta sin ningún tipo de problema. Así es como funcionaba en mi casa, así es como funcionaba con mi compañera de piso y así es como lo he hecho funcionar con mi pareja. Podemos estar solos estando juntos. Y eso, menudo descubrimiento, no es igual que estar solo. Eso sigue siendo cómodo y seguro.

Cuando suba al avión sola, seguirá siendo un trayecto conocido. He viajado sola en otras ocasiones, pero siempre para encontrarme con alguien al otro lado. Al final, te pones los cascos, lees o escribes o si el tiempo lo permite admiras las nubes y listo, las horas pasan, las azafatas sonríen y tú te bajas en otra ciudad y quizás otra zona horaria hasta encontrar los brazos abiertos de alguien que te espera y te vuelve a hacer sentir como en casa.

Pero esta noche no va a pasar nada parecido. Cuando me baje del avión será de madrugada y no voy a encontrar a nadie más que a los de la oficina del alquiler de coches, que me darán unas llaves previo pago y me indicaran donde encontrar al único compañero que va a estar conmigo los primeros 9 días, cuando demos juntos la vuelta completa a una isla en la que nunca había pensado y que de repente se apareció ante mí como la única y mejor respuesta a una urgencia que ya llevaba demasiado tiempo posponiendo.

La cosa fue así:

(Las siguientes 500 palabras, donde explico por qué elegí Islandia y cómo me embarqué en la aventura, en tu primer mail como editora!)  :)

¿Me acompañas mientras escribo Ísland?

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Instrucciones para la pre-compra de Ísland

Haz click en cualquier botón de esta página y esto es lo que va a pasar:

1 / Te llevará a nuestro carrito de compra, donde tendrás que confirmar el producto (si quieres añadir algo más, ahora será el momento, te puedes ir a la página Formación y ver si algo más te interesa).

2 /  A continuación tendrás que darte de alta como cliente (si es tu primera vez aquí) o usar tus datos para iniciar sesión. El pago se hace con cualquier tarjeta de crédito o débito o con PayPal. A continuación llegarás a la página de nuestra entidad bancaria -o a la de PayPal-, donde podrás poner los datos de tu tarjeta de forma supersegura, y… ¡voilá!
3 /  Te mandaremos a una página con un resumen de tu pedido y te llegará un correo electrónico con la misma información para que nada se pierda. Unos minutos después te llegará un mail de bienvenida a este experimento llamado Ísland y a partir de ahí irán llegando el resto :)

¡IMPORTANTE! Algunos servidores de correo (concretamente Hotmail, Outlook y iCloud), bloquean los mails que se mandan desde nuestro sistema por considerar que pueden ser spam. Si no recibieras la confirmación del pedido o las claves de acceso en el plazo de una hora, ¡ponte en contacto con arieh@oyedeb.com y él te lo arregla!
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Si has llegado a esta página a través de un enlace pero no sabes quién te está contando todo esto, déjame presentarme. Me llamo Deborah Marín y escribo en Oye Deb sobre temas relacionados con la parte más emocional del emprender y sobre cómo tu negocio tiene que servir a tu vida y no al revés.
Como has leído, estoy escribiendo de mi primer libro no relacionado con el tema, Ísland, y a través de esta página ofrezco la posibilidad de que mis lectores saquen provecho no solo al resultado final sino también al desarrollo de todo el proceso literario.
Si te apetece unirte, ¡ya sabes!

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PD: Si tienes cualquier duda al respecto de Ísland, sobre el método de pago o cualquier incidencia en la pre-compra, escribe a arieh@oyedeb.com. También puedes volver a la home de Oye Deb y seguir explorando.
© 2015 – Ísland – Deborah Marín.