Aprendiz de todo, maestra de mucho

Sentirnos expertas nos da la confianza para creer que lo que hacemos está bien. Que lo que decimos es válido. Que nadie nos podrá llevar la contraria. Que no se reirán de nosotras. Que no nos señalarán con el dedo y murmurarán a nuestras espaldas “mírala, no tiene ni idea”.