Cómo escribir un diario personal que te cambie la vida

La vida pasa rápido, mucho más de lo que a ti te gustaría. Te levantas con el piloto automático puesto y no paras en todo el día, siempre ocupada con el millón de cosas que “tienes que” hacer: el trabajo, la familia, los amigos, la compra, la casa…

Entre las prisas y el estrés, se asoma un pensamiento: ¿y yo qué?
Lo descartas rápidamente. No tienes tiempo para esas cosas. No tienes tiempo para detenerte a pensar cómo te sientes, si lo que haces es lo que quieres hacer, si eso que te acaba de pasar te ha dolido y por qué, si estás avanzando en alguna dirección o solo dando vueltas sin sentido.

No tienes tiempo de pensar en ti.

¿Te suena?

Un día te plantas, reorganizas tu agenda y te regalas una tarde entera para ti, para estar contigo. Sientes que necesitas calmarte, expresar la maraña de sentimientos que te corre por dentro, desahogarte incluso. Pero no sabes cómo hacerlo, y eso te frustra más todavía.

¿Y si te dijera que lo único que necesitas es papel, boli y estar dispuesta a ser honesta contigo misma?

Aquí encontrarás....

— La escritura personal puede cambiarte la vida

Todas sabemos que necesitamos dedicarnos tiempo a nosotras mismas, pero cualquier cosa pasa por encima. Y es que, en realidad, le tenemos miedo a estar solas. Nos asusta porque no estamos acostumbradas. Pensamos “¿me aburriré?, ¿me sentiré mal? Si pienso en mí, ¿descubriré algo que no me va a gustar?”. Así que seguimos haciendo mil cosas por hora en lugar de atrevernos a parar y hacer lo único que hemos venido a hacer al mundo: estar con nosotras mismas y cuidarnos.

Lo que te propongo para que ese tiempo de estar contigo misma no sea solo una obligación sino un placer, y para que no tengas miedo a aburrirte de tu propia compañía ni a descubrir cosas “terribles” sobre ti (aunque nunca descubrirás nada que no estés absolutamente preparada para ver) es que uses la escritura como aliada escribiendo un diario personal. Sí, como los de cuando éramos pequeñas. Un diario personal de los de toda la vida. Y aunque estos pueden tomar mil formas diferentes, lo que yo te propongo es que escribas un diario íntimo, donde reflejar tus pensamientos, ideas, emociones, y cualquier cosa que necesites expresar y soltar.

La escritura íntima es cualquier cosa que escribas sobre ti misma o tus circunstancias y que sea verdadera para ti en ese momento. Puede ser tu mejor amiga, tu terapia y también una forma de acompañarte para sanar eso que quedó enquistado en tu pasado, vivir el presente conscientemente y ser capaz de crear un futuro a tu medida.

 

Ten siempre presente que la escritura personal viene sin instrucciones y sin respuestas prediseñadas: cualquiera puede llevarla a cabo y cualquiera puede beneficiarse de sus ventajas, no necesitas a nadie que te guíe, no tienes que comprar materiales caros, no hace falta ningún entorno especial ni nada más que tú y tu libreta…

Y es que es la herramienta de crecimiento personal más cómoda y versátil que existe. Se adapta a ti y a lo que necesites y puedas aportar en cada momento, no eres tú la que tiene que adaptarse a ella, ni a un sistema o un método determinado.

Es solo para ti y tú inventas sus reglas.

— Los beneficios de escribir un diario personal

Yo llevo escribiendo desde que era muy pequeña, y la escritura siempre ha sido para mí una herramienta muy valiosa. Mi primer diario cayó en mis manos cuando tenía ocho años. No tenía mucho que contar, pero me animé a probar. Desde ese momento, escribir siempre fue (y es) una constante en mi vida. Escribir ha sido siempre mi vía de escape, mi forma favorita de expresarme, una terapia a la que puedo recurrir cuando necesite, para la que no hace falta que nadie más que yo esté disponible y que puedo llevar a cabo en cualquier momento y en cualquier lugar.

La escritura personal, la íntima, la que no dejas que nadie lea jamás es la que me ha aportado la claridad necesaria para emprender y para conectar realmente conmigo misma. Es ahí donde he aprendido, en mi pequeño refugio, a estar un poco más en contacto conmigo misma y a saber encontrar siempre la dirección adecuada.

Para mí la escritura personal tiene un millón de cualidades, porque me ha ayudado en muchísimas situaciones y momentos. Pero si tuviera que resumirlas, te diría que hay tres razones fundamentales para lanzarte a ella.

—— Te ayudará a aceptarte a ti misma, tal como eres

La escritura íntima sirve al crecimiento personal, al autoconocimiento, a la conexión, al placer y —también— al dolor de estar contigo misma.

Y es que te hará identificar tus patrones y darte cuenta de tus resistencias. Aprenderás a distinguir mejor lo que te emociona, motiva o interesa de lo que ya no tiene sentido para ti. Te ayudará a ver claro si estás dirigiendo tu vida hacia el camino que quieres seguir. Estarás presente y te escucharás, para ponerle palabras a todas esas emociones que llevas dentro (y que quizás no sabías ni que sentías).

Tu diario personal es solo para ti, no va a leerlo nadie más. Puedes llorar en su hombro, puedes gritarle cuando estás enfadada o decirle lo contenta que estás hoy. Puedes compartir aquello que te hace vibrar o eso que tanto te asusta ahora mismo. Tu diario se convertirá en tu mejor amiga. Tú te convertirás en tu mejor amiga.

 

—— Despertarás tu creatividad

Y cuando hablo de creatividad, me refiero a algo que va más allá de hacer una manualidad, de llevar a cabo un proyecto artístico o de pensar en algo innovador Me refiero, en realidad, a ser capaz de vivir una vida creativa, trasladando lo que tienes dentro (tu personalidad, tus pensamientos, tus emociones) al exterior.

Y una de las mejores y más sencillas formas de hacerlo, sin necesitar ningún conocimiento ni talento particular, es escribiendo un diario.

Porque aunque cuando eras pequeña seguramente dibujabas, escribías, modelabas e inventabas de todo sin censurarte, es más que posible que al llegar a la adolescencia y a la edad adulta ese impulso creativo se fuera apagando. No de forma natural, por supuesto, sino enterrado bajo el montón de “obligaciones” que se te empezaron a presentar como ineludibles.

Así, has acabado por pensar que ya no eres tan creativa, que ya no tienes tanto talento, o que la inspiración ya no está disponible. Pero no. Todo sigue ahí. Está hibernando para el momento en que decidas que quieres volver a utilizarlo. Solo necesita volver a ponerse en forma. La creatividad es un músculo, solo necesita entrenar.

Pero, ojo, necesita entrenar sin expectativas, sin forzarlo y sin convertirlo en una obligación más. Si no, se vuelve rígida y se bloquea. Por eso un diario es una forma amable de escribir, sin esperar nada a cambio, sin desear compartirlo y sin que tenga que ser juzgado por nadie. Ni siquiera por ti.

La clave de los diarios y de la creatividad es que salga lo que salga es perfecto. Siempre. Y claro, si quieres dibujar en tu diario o hacer collages, será genial. Pero nada de eso hará falta para que escribir tu diario sea el acto más radicalmente creativo que puedas imaginar.

 

—— Te resultará más fácil tomar decisiones y conducir tu vida

Si, además de escribir, te detienes a observar tus textos, estos te llevarán a un lugar más profundo, que te enseñarán cosas sobre ti misma, sobre lo que te pasa y sobre las decisiones que quieres tomar. Si no sabes cómo, más abajo podrás acceder a La Llave, donde te cuento una manera supersencilla para extraer información de cualquier cosa que hayas escrito

La escritura personal puede ser tu terapia, al guiarte hacia conclusiones que de otra forma se te podrían haber escapado. Te ayudará a organizar tus pensamientos y a ir un poco más allá, a ver lo que hay detrás, lo que tú misma te estás intentando ocultar.

También puede convertirse en tu oráculo personal, ayudarte a crear un futuro a tu medida. Al haber podido conectar con tus verdaderos deseos, te aporta claridad para entender hacia dónde quieres ir y hacia dónde no.

Y la claridad, en un mundo como el que vivimos, donde todo pasa rápido, hay mil caminos posibles y millones de estímulos diarios, es algo, por desgracia, cada vez menos habitual.

— Cómo empezar a escribir en tu diario personal

Es posible que escribir un diario personal te haya llamado ya la atención, pero no te hayas lanzado a ello porque no sabes cómo empezar o porque no ves claro qué poner allí.

Tener miedo a la hoja en blanco es algo que le sucede a casi todo el mundo. Para superarlo va muy bien tener algún tipo de guía, poder seguir unas pautas que te den pie a empezar tus textos teniendo claro qué es lo que quieres escribir. De esta forma es más probable que las palabras comiencen a fluir fácilmente.

Anotar todo aquello que te venga a la cabeza en forma de escritura automática, hacer listas, explorar alguna emoción, pensamiento, idea o recuerdo concreto, trazar un mapa mental para darte cuenta de cómo se conectan entre sí ideas, emociones o situaciones, incluso dibujar o hacer un collage con figuras, frases o colores que te ayuden a expresar aquello que sientes son algunas de las cosas que puedes probar para romper el hielo y empezar tu diario.

Pero la propuesta más sencilla (y para mí, la más efectiva) es responder a una sola pregunta. Puedes ponerte un tiempo determinado, por ejemplo, 3 minutos,  y comprometerte a escribir todo lo que se te ocurra en respuesta a esa pregunta, sin parar, hasta que se agote el tiempo.

Fíjate, por ejemplo, en esta lista y escoge algún tema sobre el que te apetezca escribir o piensa uno que te apetezca a ti:

  • ¿Qué es lo que más te gusta hacer y cómo te hace sentir?
  • ¿Hay algo que tienes ganas de hacer desde hace tiempo y no has hecho?
  • ¿Quién es tu persona favorita y por qué?
  • ¿A qué lugar del mundo viajarías ahora mismo si pudieras y qué es lo que te atrae tanto de él, o qué te imaginas haciendo allí?
  • ¿Cuál ha sido la última película o serie que te ha impactado?

¿Verdad que con algunas pautas ya no se te hace tan cuesta arriba? A veces solo necesitamos eso: tener una pregunta que actúe como guía, un tema o una frase para empezar a completar, a nuestra manera y como nos apetezca en ese momento. Algo que nos haga perderle el miedo a esa página en blanco. Un punto de partida.

Pero seguro que, además de cómo empezar a escribir tu diario personal, debes tener otras muchas dudas y preguntas rondándote por la cabeza, ¿verdad? Voy a intentar responderte algunas de ellas a continuación.

—— ¿Es mejor que escribas tu diario personal a mano o en el ordenador?

Resulta que se ha demostrado que, al escribir a mano, las sinapsis en tu cerebro son diferentes de las que se dan cuando escribimos a máquina. Vamos, que la conexión que se produce con la parte emocional del cerebro es mucho mayor. Y es que no es lo mismo hacer el gesto de pulsar una tecla, siempre el mismo sea cual sea la letra que quieras  reflejar en tu pantalla, que dibujar un trazo específico para cada elemento del texto.

Escribiendo a mano también se potencian la capacidad expresiva, la imaginación y la creatividad, se estimula el pensamiento crítico y resulta más fácil generar nuevas ideas. Los pensamientos se organizan mejor, aumenta la capacidad de síntesis y de análisis y los conceptos se fijan en la mente con mayor facilidad. Además, escribiendo a mano se incrementa la concentración: te distraerás menos y mantendrás más el foco en lo que estás haciendo, pensando y sintiendo.

En realidad, la escritura a mano genera en tu interior unos resultados o sensaciones similares a los de la meditación, combatiendo el estrés y la ansiedad. Te ayuda  a detenerte, y a olvidar todo lo demás por un rato. Te ayuda a saborear el proceso, a contener los pensamientos el tiempo necesario para poder escribirlos, para que las palabras lleguen, se asienten y queden reflejadas sobre el papel.

Así que, siempre que sea posible, elige la escritura manual para trabajar en tu diario: la maraña de hilos enredados de tu mente se merece que los deshagas uno a uno y con cariño, sin prisa y bien conectada.

—— ¿Qué pasa si escribes mal, te equivocas o tienes mala letra?

Otra cosa que resulta sanadora para mí de la escritura personal es que no tengo que hacerlo “bien”. En un momento en el que parece que todo tenga que ser público para ser considerado válido, la escritura personal reivindica el placer y la satisfacción de lo privado. Mis escritos íntimos pueden estar mal construidos, tachados, desordenados… Puedo divagar, escribir palabras sueltas, saltar de una frase a otra y explorar lo que necesite cuando lo necesite, porque es ahí donde está mi verdad. No intento ser escritora ni que salga perfecto. Intento ser yo misma, únicamente eso.

Escribir un diario no tiene nada que ver con tener una letra divina ni usar rotuladores de colores o hacer dibujitos preciosos (no es bullet journaling, nadie va a juzgar tus páginas ni las tienes que subir a Instagram). De hecho, nada de eso hace falta y hasta es contraproducente: tu diario tiene que ser un espacio libre, sucio, vivo, feo, tachado, manchado y arrugado. Se trata de estar en contacto contigo misma, tal como lo necesites, con total libertad y sin filtros. Con lo que salga.

—— ¿Y si te aterroriza que otras personas pueden leer lo que escribes en tu diario?

Como sabes,  el miedo es un indicador, una señal de advertencia que nos marca el punto donde hay algo que trabajar. Como la X en el mapa del tesoro. Así que si el miedo a la posibilidad de que alguien lea lo que has escrito es el que te está frenando a la hora de comenzar tu diario, enhorabuena: es una información muy valiosa para ti, vamos a ver si podemos poner un poco más de luz y averiguar de dónde sale y para qué.

En principio es poco probable que alguien se dedique a rebuscar en tus cosas para intentar leer tu diario personal (si tienes a alguien en mente que podría hacer eso, reflexiona sobre el tipo de relación que tenéis y si habría alguna manera de ponerle más límites). De todos modos,  plantéate qué pasaría si sucediera. ¿Qué es lo que te asusta que descubran sobre ti? ¿No quieres que sepan cómo eres de verdad? ¿Tan malo sería eso? ¿Qué es lo peor que podría pasar?

Pero, en realidad, podríamos cambiar la dirección de la mirada y darnos cuenta de que quizás este miedo no tiene que ver con ellos, sino contigo: ¿No será que en realidad lo que te asusta es verte a ti misma y enfrentarte a tus propios sentimientos?

El miedo tiene la asombrosa capacidad de hacernos dudar, de dejarnos bloqueadas y frenar todos nuestros intentos de avanzar. Claro que podrías elegir no escribir tu diario por si acaso alguien lo lee. Pero con todo lo que podría beneficiarte el escribir para ti misma, ¿vas a perdértelo por la posibilidad de que esos escritos caigan en manos ajenas? Para mí, merece la pena correr el riesgo.

—— ¿Es posible obtener todos los beneficios de escribir un diario personal si solo lo haces de vez en cuando? ¿Es suficiente?

 

En mi opinión, sí, es suficiente. La escritura siempre te devuelve algo, aunque escribas solo una vez al año.

Cualquier minuto que dediques a escribir lo que llevas dentro tiene el potencial de arrojar luz sobre ello. Incluso llevar un simple registro de lo que has ido haciendo cada día puede darte información muy valiosa sobre quién eres y cómo estás en este momento exacto de tu vida; información que, por supuesto, puede ayudarte en tu crecimiento personal. Por eso escribir un diario es tan útil y revelador.

Crear un hábito relacionado con escribir, como reservarte un ratito al día o a la semana, por ejemplo, puede ser positivo, porque no deja de ser un tiempo que te reservas a ti misma, a estar contigo.

Sin embargo, no es, ni mucho menos, imprescindible ni especialmente importante; y desde luego no tiene nada que ver con obtener o no los beneficios que la escritura personal te brinda.

Escribe cuando te apetezca, cuando sientas que hacerlo puede ayudarte a sentirte mejor o necesites ordenar la maraña de pensamientos que te está agobiando en ese instante. No lo hagas por obligación, porque “toca” o porque ese es el rato destinado para ello. Y si haciéndolo así, cuando el cuerpo te lo pide, terminas escribiendo tan solo una vez cada medio año, está bien, es suficiente y así es como es para ti. No es necesario añadir una exigencia más a tu lista de tareas.

 

—— ¿Tienes que releer lo que has escrito en tu diario personal o es preferible dejarlo guardado para siempre?

Puedes escribir y cerrar tu cuaderno al terminar, olvidándote de lo que has escrito para siempre, y obtendrás igualmente la mayoría de los beneficios de mantener un diario personal.

Pero si quieres acelerar el cambio y la transformación que ese diario puede brindarte, si quieres aprovechar de verdad toda la capacidad de autoconocimiento e incluso de sanación que tiene la escritura íntima, detente de vez en cuando a observar lo que escribes.

Si al potencial que ya de por sí tiene el hecho de escribir le añades un poquito más de dedicación y cariño, si decides ir un pasito más allá y profundizar en eso que has escrito, el poder de transformación de la escritura se multiplica.

Y si no sabes exactamente cómo hacerlo te propongo que hagas La Llave, un ejercicio que te aportará unas técnicas sencillas de observación y de análisis para que puedas explorar bajo la superficie del texto y descubrir todo lo que se esconde bajo esas palabras que tú misma has escrito.

— Un ejercicio de escritura que te sorprenderá: descubre La Llave

Quítale el polvo a tu viejo diario con candadito, aprovecha una de esas libretas que hace tiempo que tienes por casa o estrena un nuevo y reluciente cuaderno. No importa dónde escribas, lo importante es que empieces, que le hagas un espacio a la escritura personal en tu vida. Que te hagas un espacio en tu vida.

Porque no necesitas nada que no tengas ya, porque bastan cinco minutos y porque no hay manera de hacerlo mal. Todo lo que escribas es válido y te servirá para acompañarte, descubrirte, aceptarte, calmarte, motivarte, despertar tu creatividad, organizar tus ideas, tomar mejores decisiones… La lista de ventajas es infinita. Escribir un diario es dejar constancia de quién eres y de cómo estás en este momento. Es registrar tu progresión y tu crecimiento personal a lo largo del tiempo.

Te propongo un ejercicio que actuará como detonante para lanzarte a esta aventura hacia tu interior. Una actividad en la que podrás descubrir mucho sobre ti misma y sobre cómo te encuentras en este momento de tu vida, a partir de una sola pregunta y dedicándole tan solo 3 minutos.

Este ejercicio se llama la Llave y te mostrará la magia de la escritura personal de una forma simple pero valiosa.

Con el método de La Llave, en tan solo 6 pasos podrás desbloquear esa barrera que te está impidiendo empezar a escribir lo que llevas dentro. Empezar a leerte. Empezar a verte. Empezar a escucharte. Empezar a hablarte con franqueza. Dejar de dar rodeos, dejar de ocultarte cosas, dejar de huir de ti misma.

Un ejercicio en el que te guiaré punto por punto, para que el miedo a la página en blanco no te venza, para que tus ganas de estar contigo y cuidarte pasen por encima de cualquier excusa desde este momento y de ahora en adelante.

Solo necesitas lápiz, papel, ganas de abrir tu propia puerta y algo de predisposición para crecer. ¿Te animas? Deja aquí tu correo y te llegará muy pronto:

Un abrazo,

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