Las Lecturas

Leo mucho, y aunque me gusta compartir lo que leo nunca he sido metódica en mi forma de hacerlo. Así que la mayoría de lecturas que he recomendado o comentado se han quedado perdidas en correos o publicaciones aleatorias en redes. Aquí encontrarás algunos de los libros de los que he hablado (los que he podido recordar o rescatar). 

Eso sí, siempre estarás más al día si recibes mis Cartas, ya que es ahí donde normalmente sucede la magia ;)

 

No-ficción


Hubo una época en que leí mucho de no-ficción pero ya hace tiempo que soy más selectiva con este tipo de lecturas. Te dejo aquí algunos de los que me han gustado:

Elogio de la Pereza es claramente de mis libros favoritos de no ficción, en él se habla de las virtudes de ser vago pero claramente justificadas por la filosofía, la literatura, la sociología y las artes. Es todo un modo de pensamiento nuevo que invita a relajarse y a disfrutar un poco más de la vida y un poco menos del trabajo.

Del mismo autor, Tom Hodgkinson, How To Be Free, más mundano y menos atado a la historia, más en la libertad y no tanto en la pereza, pero igual en el disfrute y en la vida desapegada de posesiones y obligaciones.

Alice Miller es terapeuta y ha escrito una serie de libros cortitos, concisos y maravillosamente reveladores sobre las consecuencias de la infancia en nosotros. En El drama del niño dotado trata  de ahondar en la búsqueda de identidad relacionada con la forma en que nos trataron nuestros padres, y en El cuerpo nunca miente trata las consecuencias del maltrato en la salud física y emocional -maltrato que no siempre supone palizas, también incluye simple desapego o frialdad- y lo hace a través de las historias de artistas y escritores famosos (Proust, Verlain, Woolf, Kafka…) todos ellos marcados por la relación con sus padres. Igual que nosotros :)

El I Ching, un oráculo milenario chino que de vez en cuando consulto cuando estoy ante alguna disyuntiva o situación delicada y sus respuestas, siempre ambiguas y misteriosas, que mezclan elementos de la naturaleza con personajes de la antigua sociedad china, me da bastante paz interior. Se tiran unas monedas y según las combinaciones que salgan acabas leyendo el símbolo que corresponde. A mí me gusta mucho, no digo que sea un tema de acertar ni nada, pero simplemente leerlo me ayuda a reflexionar :)

La sabiduría del eneagrama, la herramienta de autoconocimiento más potente y profunda que conozco (aparte de ir a terapia, claro!). Lo dejo aquí porque seguir sería escribir un tratado, pero los libros de Claudio Naranjo, si ya estás metida, son lo suyo.

Frágil (el poder de la vulnerabilidad). Su autora se hizo famosa a raíz de una TED Talk y este tema a mí me apasiona y me ha hecho darme cuenta de que cuanto más vulnerable te muestras más viva te sientes y más feliz eres. Lo contrario a lo que hacemos todos, vaya.

Biografía del Silencio, de Pablo d’Ors, un libro muy pequeño muy pequeño pero muy bien escrito y maravillosamente evocador sobre el proceso de la meditación, sobre cómo se hace el silencio poco a poco en tu interior cuando aprendes a meditar. No le estoy haciendo justicia. Es muy bonito. Yo lo leí mientras paseaba descalza alrededor de mi casa un día de sol de invierno y desde entonces lo he leído ya 3 veces.

De la codependencia a la libertad: cara a cara con el miedo, de Krishnananda. Sobre el shock, la vergüenza y, obviamente, la codependencia.

Tiny Beautiful Things, las cartas de los lectores de una sección de consultorio para Cheryl Strayed. Imperdible, emocionante, verdadero, rompecorazones.

Y para acabar, todos los libros de The School of Life. Todos. Igual por destacar alguno, elegiría A Replacement for Religion.

 

 

Autobiografía

 

 

En esta sección encontrarás libros que parecen de la sección de negocios y autoayuda, libros que parecen ficción y libros de naturaleza. En realidad, si los autores me escriben en primera persona y cuentan su vida y experiencias, para mí, es autobiográfico y así lo considero. Es mi género favorito sin ningún lugar a dudas.

Creatividad, S.A., de Ed Catmull, uno de los fundadores de Pixar. Si digo que este libro llevaba más de un año en mi estantería muerto de la risa porque pensé que era una chuminada (me lo habían regalado) y lo cogí un día por aburrimiento para leerlo de una sola sentada convirtiéndose en el libro de no-ficción revelación de aquel año para mí creo que queda claro lo altamente recomendable que me parece. Habla no de la creatividad en sí, sino de la forma de construir empresas creativas de forma realmente creativa (cosa nada fácil). Es épico.

Otros de señores empresarios de marcas icónicas: Lecciones de liderazgo creativo, Bob Iger (Disney); Nunca te pares, Phil Knight (Nike).

Open, André Agassi. Yo jugaba a tenis de pequeña y este libro me dejó el corazón roto. Ya lo admiraba entonces, ahora, más. 

La Vida Simple, de Sylvain Tesson, un escritor francés que se fue a vivir durante medio año a una cabaña minúscula en medio de la nada y la nieve, a orillas del lago Baikal.”¿Y si la libertad consistiera en adueñarse del tiempo? ¿Y si la felicidad fuera disponer de soledad, de espacio y de silencio -cosas de las que carecerán las generaciones futuras?”

Una trenza de hierba sagrada, Robin Wall Kimmerer. La revelación de 2021, un alegato por la naturaleza, el saber indígena y las comunidades humanas precioso, emotivo, iluminador. 

Escritoras y naturaleza, bellísimos ensayos: Una temporada en Tinker Creek, Annie Dillard; La escritura indómita, Mary Oliver; La montaña viva, Nan Shepherd.

Escritoras y la muerte del ser amado: Memorias de una viuda, Joyce Carol Oates; El año del pensamiento mágico, Joan Didion.

Escritor frente a la muerte propia: Arenas movedizas, Henning Mankell.

Infancia y traspaso a la vida adulta: La flor / El club de los mentirosos / Iluminada, los tres de Mary Karr; El castillo de cristal, Jeannette Walls; Una educacion, Tara Westover

Adolescentes y relaciones con hombres adultos: El Consentimiento, Vanessa Springora; La joven, Anne Wiazemsky.

Todo lo que no puedo decir, Emilie Pine

Escritoras y viajes transformadores: Salvaje, Cheryl Strayed; Come, reza, ama, Liz Gilbert. 

 

 

Ficción

 

Durante unos años podría decir que mi escritora favorita era Amelie Nothomb. Es excéntrica, y está bastante loca (quién no), pero tiene una manera de narrar y de observar la realidad que me hace maravillarme y partirme de risa a la vez. Es una superproductora de novelas, pero mis preferidas son las autobiográficas: Estupor y tembloresNi de Eva ni de AdánMetafísica de los tubos (igual tendría que haberla puesto en la otra categoría).

Más adelante tuve que dejar a la belga en una merecida segunda posición porque llegó Almudena Grandes a comérselo todo: Los aires difícilesEl corazón heladoMalena es nombre de tangoLos besos en el pan (entre otras muchas) y sobre todo la serie “Episodios de una guerra interminable” de la que de momento tenemos tres entregas: Inés y la AlegríaEl lector de Julio Verne, Las tres bodas de ManolitaLos pacientes del doctor García y La madre de Frankenstein.

A esta le siguió una fiebre por las escritoras en español (y en catalán), encuentro un placer superior en leer cosas que suenan cercanas: La voz dormida, de Dulce Chacón; La casa de los espíritus, de Isabel Allende, La mujer habitada, de Gioconda Belli, Paraíso inhabitado, de Ana María Matute; Aloma, de Mercè Rodoreda; Hermano de Hielo (Germà de Gel), de Alícia Kopf; Canto yo y la montaña baila, Irene Solà; Sara Mesa, Carapan

Y otras mujeres que escriben en otros idiomas a las que me gusta leer y releer serían por ejemplo: los diarios de Anaïs Nin; El amante, de Duras, toda la saga Ripley de la Highsmith; el Cómo ser mujer de Caitlin Moran; Me llamo Lucy Barton, de Elizabeth Strout; El Jilguero de Donna Tart; La calle, Ann Petry; Gente Normal, Sally Rooney; La chica salvaje, de Delia Owens…

Soy devota de Thoreau (especialmente de Walden) y de este libro de poemas de e.e.Cummings, así como de Walt Whitman y, en general, todos los naturalistas americanos.

También durante una época de mi vida estuve leyendo todo lo japonés que caía en mis manos, y de ahí rescato: El rumor del oleaje, de Mishima; Kitchen y también El lago, de Yoshimoto; El elogio de la sombra, de Tanizaki; Un grito de amor desde el centro del mundo, de Katayama; El cielo es azul, la tierra blanca, de Kawakami; Al sur de la frontera, al oeste del sol, de Murakami…

 

Juvenil

 

Las novelas juveniles son mi perdición, y como dirían los snobs, son mi placer culpable -aunque de culpable nada, paseo mi afición en la cara de quien haga falta-. Para empezar, diré que hay pocas cosas que ame más que la saga Harry Potter.

Luego vinieron las Crónicas del asesino de reyes (1 y 2, aún está por acabar), de Patrick Rothfuss y la de los Magos, de Lev Grossman.

Las sagas Divergente, de Veronica Roth, Los juegos del hambre, de Suzanne Collins (desglosar todos si no hay un pack), las Crónicas del mago negro, de Trudi Canavan y La Reina roja de Victoria Averyard,

Otro libro de estos que me gustó mucho y con plus de prota femenina fue La quinta ola, de Rick Yancey.

Neal Shusterman: Siega, Nimbo y Trueno, y, fuera de la saga, también Sed.

Phillip Pullman, las sagas La Materia Oscura y El Libro de la Oscuridad (La bella salvaje y La comunidad secreta).

Leigh Bardugo: Sombra y hueso, Ruina y ascenso, Asedio y tormenta; Seis de Cuervos y Reino de Ladrones (del mix de estas dos hay una serie en Netflix).

Tomi Adeyemi, Hijos de sangre y hueso.

Y mi escritor favorito de pequeña era, sin lugar a dudas, Roald Dahl: Las brujas, Matilda, Charlie y la fábrica de chocolate