Mi Diario – Abierto (dto.)

Descripción

La experiencia de escritura personal que va a dejarte huella

12 semanas contigo misma

Voy a empezar haciéndote una pregunta: ¿qué sientes que te hace falta ahora mismo en tu vida?

  • Quizás más foco y concentración, te sientes muy dispersa y no llegas a todo.
  • Quizás más tiempo para ti misma, no te prestas toda la atención que querrías.
  • Quizás más claridad y determinación, para tomar mejores decisiones y ganar seguridad.
  • Quizás dar más espacio a tu creatividad y a tu capacidad de expresión, necesitas sacar cosas de dentro.
  • Quizás conocerte más a ti misma, te sientes un poco desconectada.
  • O quizás sea otra cosa. ¿Qué otra cosa consideras que te hace falta a nivel personal?

Y, ¿qué cara me pondrías si te dijera que todo esto, incluso lo que tú has añadido y que no tengo ni idea de lo que es, se puede resolver o potenciar o mejorar escribiendo?

Pues así es. Escribiendo.

Una actividad que aprendiste a los 5 o 6 años, que puedes hacer tú sola, sin tener que aprender nada nuevo, sin horarios, sin obligaciones y sin ninguna exigencia en absoluto puede lograr por ti todo eso de arriba y muchísimo más.

Sí, es bastante mágico, pero muy realista a la vez.

Piensa en algo: ¿qué haces cuando no hay nadie cerca y cómo lo haces?

Y sí, eso que estás pensando también está incluido, por supuesto, y todo lo escatológico también. Pero es que es justamente eso, porque cuando estamos solas y nadie nos ve es cuando podemos permitirnos llorar como queremos, gritar como queremos, pensar como queremos, sentir como queremos, comer como queremos, bailar como queremos, cantar como queremos y ser simplemente lo que somos realmente, ¿verdad? Yo desde luego no canto igual cuando hay alguien en casa que cuando estoy sola, y no lloro igual cuando hay alguien delante que cuando no (a veces hasta me limpio los mocos de llorar en la manga del jersey).

Pues pasa lo mismo al escribir. No es lo mismo escribir pensando que alguien más va a poder leerlo que escribir con la certeza de que solo será para ti. De que no tiene que estar bien escrito, ni ser bonito, ni ser nada en particular. En realidad, de que puede ser todo lo feo que necesites que sea y nadie, nunca, te va a juzgar por ello.

Si te gusta escribir, por supuestísimo, puedes escribir novelas o cuentos o poesías o un blog o lo que te apetezca y compartirlo con quien te apetezca, pero para esta aventura contigo misma (y esto lo digo con todas las letras porque imagínate esa emoción de tener un amor secreto, un amante que te entiende a la perfección y que es todo lo que tú necesitas) yo te propongo algo mucho más sencillo y radical: que pruebes la escritura íntima, la escritura personal.

Cuando hablo de escritura personal me refiero a todo aquello que alguien escribe en primera persona, donde cuenta todo lo que tenga que ver con su realidad.

Y sí, superemos ya la idea de que llevar un diario es cosa de niñas o de adolescentes. Estoy segura de que muchas de las mujeres a las que admiras escriben (o han escrito, si ya no están vivas) un diario personal. Aquí tienes algunos ejemplos:

También te dejo algunas de sus opiniones al respecto. Puedes hacer click en los nombres para descubrir sus declaraciones de amor diarístico:

“Tengo al menos 10 diarios diferentes: uno de sueños, uno de yoga, uno de la gente que he conocido y las cosas que me han dicho, uno de actuación, alguno de collages… Llevar un diario mola porque sin importar lo difícil que sea lo que te está pasando, al menos has hecho algo con ello, lo que resulta muy satisfactorio. También creo que tus pensamientos dan mucho menos miedo cuando son tangibles, cuando puedes verlos en una hoja frente a ti.”
Emma Watson

“Lo importante de escribir tu diario es que te compromete a tener una relación con tu propia mente.”
Natalie Goldberg

“Escribir un diario cambiará completamente tu vida de formas que jamás hubieras imaginado.”
Oprah

“En ese momento necesitaba una manera urgente y personal para describir cómo perdí mi virginidad, pero también el rayo de sol que me dio en la cara a la mañana siguiente, el olor de las hojas secas, y la forma en que la cadena de mi bici se congeló con el poste al que estaba atada, y cómo todas esas sensaciones permanecieron inextricablemente conectadas a un cambio en mi interior.”
Lena Dunham

“Y por cierto, todo en la vida se puede escribir si tienes las agallas para hacerlo, y la imaginación para improvisar. El peor enemigo de la creatividad es dudar de uno mismo.”
Sylvia Plath

“Mientras escribas lo que desees escribir, eso es todo lo que importa; y si importa durante décadas o solo durante horas, nadie puede saberlo.”
Virginia Woolf

“Escribimos para saborear las cosas dos veces: en el momento y en retrospectiva (…) Si no respiras a través de tu escritura, si no lloras cuando escribes, o cantas cuando escribes, entonces no escribas.”
Anaïs Nin

EN SERIO, ¡ESCRIBE!

Como te decía al principio, escribir puede ayudarte en todo lo que necesites. Pero como yo siempre hablo de mí, voy a contarte qué es lo que la escritura ha hecho por mí. Lo he resumido en 6 apartados, que puedes leer haciendo click en el símbolo “+”, pero si necesitas aún más resumen te lo diré en una frase: dos cosas me han cambiado la vida por dentro y por fuera, escribir mi diario e ir a terapia. Hoy quiero compartir contigo qué puede hacer por ti la primera.

Hasta hace muy poquito tiempo que empecé a intentar meditar a la manera tradicional, la única forma en que una mente inquieta como la mía podía descansar y entrar en una especie de trance interior era escribiendo. Cuando escribo, el tiempo y el espacio desaparecen, quizás porque la única manera de que me salgan las palabras es vaciándome de cualquier otra cosa y poniendo la atención en seguir un único hilo de pensamiento en vez de atender al millón de hilos que tengo cruzando el cerebro a cada momento.

Esta conexión profunda que se genera y este sentimiento de presencia total facilita mucho la concentración y el foco, no solo en el momento sino también después. De hecho, muchas veces, cuando estoy nerviosa o inquieta y no puedo concentrarme en lo que sea que tengo que hacer me pongo cinco minutos a escribir lo que estoy sintiendo. Después, casi siempre, mi mente está lista y enfocada para algo nuevo. Así que en todos estos años que no lograba hacer silencio interior de ninguna otra manera, lo lograba escribiendo.

Que la escritura es terapéutica es algo de sobras conocido. Muchos psicólogos la utilizan y recomiendan no solo como herramienta de autoconocimiento sino también como forma de superar hechos traumáticos y difíciles. El día antes de que mi abuela muriera pasé la noche acompañándola en el hospital y escribiéndole una carta de despedida. Isabel Allende empezó su novela Paula cuando su hija entró en coma y la estuvo escribiendo todo el año que permaneció en ese estado, como una carta para ella, contándole cosas de su vida y de su historia familiar. ¿Has probado tú alguna vez a sentarte a escribir cuando te ha pasado o te está pasando algo doloroso? No tiene que ser siquiera algo tan difícil como la muerte de un ser querido. Por ejemplo, durante una ruptura, después de una discusión, un disgusto laboral o una semana especialmente dura. Escribir sirve de mucho, no solo como desahogo sino también como forma de poner las cosas en su sitio y sentir lo que necesitas sentir en lugar de reprimirlo haciendo otras cosas que te saquen rápido de ese lugar difícil, que es lo que tendemos a hacer todas y lo que en realidad menos nos ayuda.

Incluso todos estos años que he estado haciendo terapia mi terapeuta siempre me ha animado a escribir después de cada sesión para, mediante la escritura, explorar hilos que han surgido durante las sesiones.

Y es que escribir te conecta con la mente inconsciente. De esta forma, cosas que de otro modo (para la mente consciente) quedan ocultas, pueden permitirse salir a la luz. Esto se logra especialmente cuando escribes sin tratar de controlar la escritura en absoluto, es decir, cuando no te censuras ni pones cuidado en elegir las palabras y simplemente vomitas (yo lo llamo así) todo lo que está deseando salir. De esta forma te das cuenta —tú sola y sin ayuda de nadie— de lo que realmente puede estar sucediendo en ti.

Sé que todo el mundo cree que se conoce bien, pero no suele ser verdad. Probablemente te conoces mucho mucho mucho menos de lo que imaginas. A todas nos pasa. Sin embargo, teniendo en cuenta que tenemos herramientas tan sencillas para el autoconocimiento como la escritura personal, ¿no vale la pena probarlo?

Yo me he dado cuenta de las cosas más importantes de mi vida escribiendo. Cosas que, de otro modo, pensando o hablando, ocultaba inconscientemente, cosas que no se atrevían a salir o que eran censuradas (por mi misma, claro). Al permitirles existir y tener peso escribiéndolas sin controlarlas, y al leerlas después, sientes como si tuvieras delante un espejo y te dieras cuenta de que siempre habías sabido qué tenías que hacer respecto al tema que estabas tratando y no te estabas permitiendo verlo. De verdad, es un camino muy sencillo para detectar poco a poco quién eres y qué quieres.

Por ese mismo motivo, la escritura también ha sido para mí un potente empujador en muchos sentidos. Me ha ayudado a ordenar mis prioridades, a tomar control y consciencia real sobre mi vida y sobre lo que me está pasando en cada momento. Siento que me ha dado mucha coherencia, que es una cosa muy importante y que da mucha tranquilidad a mi existencia. Al conocerme mejor ha aumentado mi confianza y mi autoestima porque me ha ayudado a entender quién soy. Y entender quién soy, sin máscaras y sin disfraces, me ha ayudado a quererme así como soy, lo que es un alivio y se siente como si te quitases doscientos kilos de encima.

Escribiendo he podido tomar decisiones difíciles y, como decía, ha sido un empujador, porque al entender lo que realmente quería he podido ponerme en marcha para lograrlo. Parecerá una tontería, pero te aseguro que las mujeres que conozco que escriben regularmente para sí mismas son mujeres a las que les resulta más sencillo tomar acción, tener control de su vida y crear los resultados que buscan.

Por supuesto, esto no podía faltar en esta lista de agradecimientos, porque probablemente lo que más aprecio de la escritura personal es su poder creativo. Y ya sabes que yo no escribo novelas ni nada donde haya que echar imaginación, al contrario, solo escribo sobre lo que me pasa y sobre lo que siento y pienso. Aún así, escribir desarrolla la parte creativa del cerebro, estimula la creación de ideas, la relación de conceptos, te ayuda a comunicarte mejor… En fin, que te hace más lista y más creativa de lo que estoy segura que ya eres.

Además —y esto también ha sido muy importante para mí siempre—, si tienes dificultades para expresarte con honestidad de otras formas (por ejemplo, hablando, como me pasaba a mí) escribir te permite sacar lo que necesitas sacar de una forma discreta e íntima. Yo creo que si no hubiera encontrado en la escritura a mi mejor amiga probablemente ahora sería una persona gris y deprimida, completamente hundida y con serios problemas de comunicación. Ya te digo, parece exagerado pero yo sé que a mí escribir me ha salvado la vida.

Otra de las cosas que tengo que agradecerle, y con esta ya termino aunque no es que sea la última —pero no quiero pasarme tres horas contando lo mucho que ha hecho por mí la escritura personal— es la forma en que, a través de los años, me ha ayudado a mejorar mi intuición y mi instinto. Yo siempre he sido una persona completamente mental, que necesita analizar y pensar y analizar y pensar un poco más. Sin embargo, gracias a que muchas veces la única forma de llegar a respuestas válidas ha sido a través de la escritura, me he ido dando cuenta de que lo que escribía era lo que tenía sentido, y que lo que tenía sentido no era porque me lo dijera la mente o la lógica, sino porque me lo decía mi cuerpo, mi instinto, mi estómago. Cuando escribes conectada no estás escribiendo desde la mente sino que estás escribiendo desde el cuerpo (como decía en los dos primeros puntos de escritura tanto como meditación y como terapia). Y resulta que el cuerpo siempre tiene razón. Así que si te cuesta confiar en tus decisiones y te cuesta reconocer tu intuición, escribiendo aprenderás a entrenarla y a mejorarla. Honestamente creo que ahora la intuición es una de mis mejores cualidades y estoy segura de que jamás la hubiera descubierto sin escribir todo lo que he llegado a escribir.

Bueno, podría seguir y seguir, la verdad es que los beneficios de la escritura personal no terminarían nunca. Así de fan soy y así de motivada estoy con el tema.

Sé que quien descubre la auténtica escritura personal no la abandona nunca. Puede que tenga rachas en las que la use más o menos, como todo en la vida. Pero tarde o temprano necesitará volver a ella, porque tarde o temprano necesitará volver a sí misma.

Eso es lo que hace la escritura personal por ti: te hace estar contigo misma.

Y para colmo, al contrario que el resto de cosas, personas y actividades de tu vida, la escritura es una amiga que pide muy poco a cambio. De hecho por pedir no pide nada. Para escribir tu Diario no necesitas:

Te sale gratis, no hay ningun material que comprar (bueno, algunos folios o libreta y algún boli, nada dramático) ni absolutamente nada que aprender para hacerlo, porque escribir ya te enseñaron a escribir hace un montón de años, ¿verdad? Pues eso.

No tienes que obligarte a ser constante, lo hagas cuando lo hagas, siempre es beneficiosa. Que cuanto más lo haces mejor, obvio, pero lo que escribas hoy te sirve hoy y si mañana no te sale pues no pasa nada de nada. Con tu diario puedes dejar de ponerte retos de 21 días porque para escribir no hace ninguna falta.

No necesitas a nadie más, te puedes poner en cualquier sitio y en cualquier momento. Tú y tus ganas de sentarte unos minutos son lo único que hace falta.

Es flexible por completo, se adapta a tu estilo, a tus necesidades, a tu tiempo, a tu vida, a tu nivel cultural, a tu manera de aprender… No tiene límites, la escritura personal será exactamente lo que tú necesites que sea.

No tiene ninguna regla que tengas que saber (aunque yo en MI DIARIO te ofrezco un decálogo antes de empezar para guiarte un poco en mi manera de entenderla, que por cierto, puede no ser la tuya y no pasa nada, puedes hacer los mismos ejercicios a tu manera). No tienes que ser buena escribiendo, ni pretender hacerlo “bien”, porque no hay forma de hacerlo bien o mal.

En fin, que como ves, la escritura tiene millones de aplicaciones y millones de formas para sacarle partido, pero tiene una gran ventaja, y es que siempre puedes modificarla como necesites para que funcione a tu favor y te ayude a conseguir lo que quieres.

Sea cual sea tu relación con la escritura, MI DIARIO va a ponértelo muy muy fácil.

¿CÓMO FUNCIONA MI DIARIO?

No vas a tener ni que pensar en qué puedes escribir, porque MI DIARIO es una experiencia de 12 semanas de duración (3 meses) pensada para que simplemente te sientes, escribas y empieces a ver cambios. Es un recorrido sencillo por algunos de los temas que creo que merece la pena explorar escribiendo. En MI DIARIO hay un millón de ejercicios (bueno, no tantos, ¡pero muchos!) para que cada semana elijas los que te gusten más o para que si estás animada puedas hacerlos todos.

Cada semana durante 12 semanas recibirás acceso a un documento con los ejercicios propuestos. Siempre hay uno principal y otros complementarios para que tengas donde elegir por si alguno te apetece más que otro, además de acceso a dos vídeos. Uno se llama “Para aprender más” y en él tocaremos temas interesantes en relación a la escritura y los diarios. El otro se llama “Por si no has tenido suficiente” y es otra propuesta de escritura extra, algo todavía más especial (a veces incluso roza la magia, ya verás).

En MI DIARIO escribirás cartas, listas, frases, historias, recuerdos, sueños y todo tipo de textos y conectarás contigo de mil maneras diferentes. Además, incluso antes de empezar te enseñaré algunas cosas básicas para que entres con buen pie en esta aventura (por ejemplo, ¡a escribir aunque el crítico interior esté al acecho!).

Esta es una experiencia que creé por primera vez en verano de 2013 y desde entonces he ido mejorando con la respuesta de las diaristas y con los nuevos conocimientos que he ido adquiriendo, pero sigue teniendo la misma esencia:

Se trata de ayudarte a convertir la escritura personal en tu mejor amiga, tu mejor coach y tu mejor aliada, o lo que es lo mismo, a convertirte a ti misma en tu mejor amiga, tu mejor coach y tu mejor aliada.

Eso es lo que pretendo conseguir y lo que ya han podido obtener las más de 1.000 personas que hasta el día de hoy han pasado por MI DIARIO.

¿NECESITAS CONFIRMACIÓN?

No quiero darle bombo al asunto porque no soy de esas que tratan de convencerte con los testimonios de los demás (más que nada porque sé que MI DIARIO es tan bueno que no le hace falta propaganda extra) pero por si a ti te anima saber que no eres ni la primera ni la última en embarcarse en esta aventura y que tengo años de experiencia creando aventuras formativas online como esta, te dejo algunas opiniones recientes, y puedes verlas una a una haciendo click en los nombres de las diaristas.

Pero como siempre, más allá de lo que puedan opinar otras personas, yo te animo a que te unas y lo pruebes por ti misma. Si has estado leyendo hasta aquí es porque el tema te interesa, y si el tema te interesa creo que te mereces probarlo.

No encontrarás ninguna otra experiencia online similar ni tan profunda, porque al final Mi Diario es un viaje al interior de ti misma pero hecho con tanta facilidad que no podrás ni creértelo cuando empieces a ver los resultados.

Y además es una aventura que puedes empezar hoy pero que puede durarte (si tu quieres) para toda la vida. Yo no sabía dónde me iba a llevar mi amor por la escritura pero mira donde estoy, ¡viviendo de ello y encima ayudando a otras personas a descubrirlo!

La verdad, a mí nada me haría más ilusión que verte dentro, pero ahora se trata de que pienses en ti:

¿A ti te hace ilusión unirte Mi Diario? ¿Quieres ser tú también una diarista? Si es que sí, apúntate ahora mismo y date la oportunidad de estar contigo y de darte lo que necesitas.

¿Vas a empezar ahora mismo a escribir? ¡Espero que sí!

Mil gracias por leerme y mil gracias por darte la oportunidad de estar un poquito más cerca de ti misma, eso hace un mundo mejor para todos.

¡Te veo dentro de MI DIARIO!

Un abrazo,

Algunas preguntas frecuentes

¡No, nunca! Un Diario es privado y siempre quedará así :) Tampoco es un curso de escritura, no está pensado para que aprendas a escribir bonito sino para que te descubras a ti misma en tu escritura (dos objetivos muy distintos). Esto no es una clase.

De todas formas sí hay una zona de comentarios abierta cada semana para que puedas consultarme cualquier cosa que surja. ¡Que no sea un curso no quiere decir que no haya guía…!

¡El que quieras! Puedes hacer un solo ejercicio o hacerlos todos, puedes escribir pero no analizar o escribir y analizar, puedes hacer ejercicios y luego seguir escribiendo otras cosas que te hayan inspirado… Cada una lo usa a su manera: ¡ya he dicho arriba que se adapta a ti completamente y que no te exige nada para darte buenos resultados! :)

Se adapta a lo que sepas y a lo que puedas por completo. Puedes ser una consumada escritora y aún así sacarle muchísimo partido, o si eres una total novata en esto del escribir no tienes que sufrir por no estar al nivel porque no hay ningún nivel más que el tuyo.

¡Buenísima idea! Cuando rellenes los datos del comprador puedes usar los de la persona que va a disfrutar de Mi Diario (especialmente necesitamos su email), y luego simplemente usa tus datos de pago para hacer el pago.
Y si no te aclaras o quieres algo particular, ¡escribe antes a arieh@oyedeb.com y él te ayuda para que todo salga perfecto!

Para tu comodidad y el ajuste de tus cuentas a final de mes, tienes la opción de separar el pago de Mi Diario en dos meses consecutivos, la mitad ahora al inscribirte y la otra mitad dentro de un mes.
El pago de este modo solo puede hacerse a través de PayPal y ellos cargarán los importes de forma automática en tu cuenta en las fechas marcadas sin que ni tú ni nosotros tengamos que preocuparnos por nada más (¡bueno, tú solo tienes que asegurarte de que tienes saldo suficiente!) ^_^

Para cualquier duda al respecto escribe a arieh@oyedeb.com

No creo que te ocurra porque desde que existe Mi Diario (es decir, tras más de 1200 alumnas desde 2013) puedo contar con los dedos de una mano las personas a las que les ha pasado pero, por si acaso, tienes las cuatro primeras semanas para probarlo. Si no acabas de estar contenta escribe a arieh@oyedeb.com antes de la quinta semana de curso (4 de febrero) y te devolveremos tu dinero.

Arieh es el solucionador de dudas oficial del reino, escríbele a arieh@oyedeb.com y te contestará lo antes posible (teniendo en cuenta que no estamos todo el día pegados al correo y tenemos horarios y vida, ¡un poco de paciencia!)

Instrucciones de compra para Mi Diario

Haz click en cualquier botón de esta página y esto es lo que va a pasar:

1 / Introduce tus datos (si ya eres clienta accede con tu usuario y contraseña). El pago se hace con cualquier tarjeta de crédito o débito o PayPal (si necesitas otra forma de pago puedes escribir a arieh@oyedeb.com y vemos si se puede hacer). Si eliges el pago fraccionado solo podrás efectuarlo a través de PayPal.
A continuación, según la opción elegida, llegarás a la página de nuestra entidad bancaria o PayPal, donde podrás poner los datos de tu tarjeta de forma supersegura, y… ¡voilá!

2 / Te mandaremos a una página con un resumen de tu pedido y a la vez te llegará un correo electrónico con los datos de tu cuenta (si eres nueva, si no ya lo tienes), otro con la misma información sobre el pedido para que nada se te pierda y el correo de bienvenida a Mi Diario con el acceso a los materiales. Igualmente puedes entrar desde el acceso a los cursos que encontrarás al pie de la web.

¿No te apetece unirte a MI DIARIO? No pasa nada, vuelve a Oye Deb que seguro que encuentras otras cosas más interesantes para ti!
© Mi Diario – 2013-2018 – Deborah Marín / Oye Deb. Todos los derechos reservados.