Ágora, la vida real de las emprendedoras de hoy (4/6): emprendiendo a medida y lo que se deja por el camino

Y vamos por la cuarta entrega de Ágora (la sección intensiva que está sucediendo 2 veces por semana del 17 de marzo al 2 de abril, la próxima es la última semana!). Hoy conoceremos cómo han construido su negocio a medida y también a qué han tenido que renunciar para ello. Porque para conseguir algo hay que renunciar a algo más (eso es así de toda la vida de Dios).

¿Quieres conocer sus respuestas? Sigue leyendo! :)

Ágora, la vida real de las emprendedoras de hoy (3/6): La confianza y los límites

Y vamos por la tercera entrega de Ágora (la sección intensiva que está sucediendo 2 veces por semana del 17 de marzo al 2 de abril) hoy dedicada a las claves de cómo creen que han hecho para ganarse la confianza del público y a cómo se manejan con los límites entre lo personal y lo profesional, en esa línea a veces difusa que sortea el riesgo de “sobrecompartir” con la mayor gracia posible.

¡Vamos allá con más y más dosis de sabiduría!

Ágora, la vida real de las emprendedoras de hoy (2/6): Tocar fondo y el secreto del éxito

Nueva entrega de Ágora (la sección intensiva que está sucediendo 2 veces por semana del 17 de marzo al 2 de abril), hoy dedicada por un lado a esos momentos de “tocar fondo” que todas sufrimos más a menudo de lo que parece, y por otro lado a intentar desentrañar el “secreto del éxito” de cada una de estas 8 emprendedoras.

Ya os adelanto que cada una tiene un punto de vista distinto, y por tanto, eso es lo que hace esta sección tan rica e interesante. Porque nadie hace las cosas de la misma forma que otro, y por eso cada uno de nuestros negocios puede ser la bomba en sí mismo, sin tener que imitar o replicar patrones de nadie. Brillando en nuestra propia idiosincrasia.

Ágora, la vida real de las emprendedoras de hoy (1/6): Los Inicios

Bienvenidas a Ágora, la sección “intensiva” de Oye Deb en la que vamos a conocer a fondo y sin tapujos, durante 3 semanas, 2 días por semana, a 8 emprendedoras con negocios estupendos que van a hablarnos de lo bueno, de lo malo y de lo regular de ser emprendedora en los tiempos que corren.

Porque no, no todo es bonito. Y no, no todas tenemos herencias y la vida solucionada. Y no, no todas somos felices todo el rato. Para nada.

Todo el mundo tiene algo que enseñarte sobre ti y sobre tu empresa

Yo no soy chafardera, pero soy curiosa. Es decir, no me interesan los detalles personales de la vida de nadie pero no me hartaré nunca de interrogarle sobre su manera de trabajar, sobre su trayectoria, sobre sus errores, sobre sus sensaciones al emprender… Todo. Cuando se trata de trabajo, soy toda oídos. No pagaría un duro por ver a alguien por un agujerito excepto si ese agujerito me enseña cómo trabaja y cómo está montada su empresa y cuánto gana y cuánto gasta y en qué cosas. Ahí sí pagaría buenos dineros. Por ese tipo de transparencia. Por esa información.

¿Cómo saber lo que quieres? Haciendo listas de lo que no quieres

Creo que nos pasa mucho esto de no saber lo que queremos pero saber claramente lo que no queremos. Es muy buen comienzo ese, en realidad, porque decidir por ejemplo que no quieres trabajar para otra persona elimina de un plumazo un millón de millones de opciones. Te quedan un millón de otras, pero oye, has dejado más de la mitad fuera de juego.

5 sencillas preguntas para descubrir si tienes el trabajo perfecto para ti

Cualquier cambio que introduzcas en tu vida va a hacer que todo se tambalee y tengas que ajustarlo de nuevo. Si cambias de peinado, prepárate para los comentarios. Si cambias de pareja, tienes que presentarlo a los demás, volver a encontrar rutinas, adaptarte a una persona nueva… Si cambias de casa, o de barrio, o de ciudad, necesitas encontrar nuevas tiendas, acostumbrarte a las nuevas rutas de transporte, conocer a gente nueva… ¿Y si cambias de carrera o de profesión? Todo cambia. Cambiar de trabajo te cambia a ti.

¿Te duele cuando te preguntan a qué te dedicas?

Estando en Islandia este verano decidí aventurarme por un sitio que estaba marcado en mi mapa con una estrella. Se suponía que era una piscina al aire libre, de agua caliente natural. No miré más información y aunque me obligaba a hacer más kilómetros de lo previsto seguí mi instinto y decidí arriesgar y ver qué había.

¿QUÉ PREFIERES, MÁS DINERO Y MENOS SATISFACCIÓN O MÁS SATISFACCIÓN Y MENOS DINERO?

A mí eso de las preguntas hipotéticas siempre me ha hecho mucha gracia. Por ejemplo: “¿Qué preferirías, dormir sobre cucarachas o beberte un barril de vinacho caducado?” Siempre son así de groseras, para generar más drama. O en plan “¿qué preferirías, quedarte sorda o ciega?”, “¿qué te corten una mano o que te corten un pie?”. Siempre drama, siempre las dos opciones son igual de espantosas. Pero tienes que elegir una de las dos. O como hacíamos de jovenzuelos, bastante más viva pero menos horrenda “Si se acabara el mundo, ¿con quién te liarías antes, con éste o conmigo?.

Hoy tengo una pregunta hipotética para ti. Lo que pasa es que no es tan dramática, es muy cotidiana. Más cotidiana de lo que podría parecer.

Lo de emprender online es como lo del Salvaje Oeste

¿Sabes eso que digo en mi bio que quiero ser rica por dentro y por fuera? Pues este pasado 2014, tanto por suerte como por desgracia, sacrifiqué lo de ser rica por fuera para dedicarme en exclusiva a ser rica por dentro. Bueno, más que sacrificarlo, lo puse en pausa. Y toda la familia estuvimos viviendo de lo que habíamos ahorrado en 2013, porque como no saqué productos nuevos –bueno, solo uno y por un breve periodo de tiempo-, como no presioné a nadie para comprar nada de lo que ya existía, como no me esforcé por estar en todos los ajos ni por pasar medio minuto de mi vida pensando en marketing a la manera en la que los negocios de verdad piensan en marketing, Oye Deb dio lo justo para mantenerse a sí mismo, pero no para mantenernos a nosotros.