Los días de mierda, el mensajero de MRW y mi madre

Cuando me he sentado a trabajar esta mañana -no muy concentrada, tengo que decirlo- he escuchado mucho jaleo fuera, y he pensado que era un tractor, porque no hay otro motivo por el que pueda haber voces y ruido de motor frente a mi casa en la que solo se oyen los pájaros y el viento, pero no me parecía nada lógico, pese a mi ignorancia en temas campestres- que viniera un tractor con este diluvio universal que está cayendo y me he asomado por la puerta cual abuela del visillo, solo que sin visillo.

Cómo crear una empresa handmade en 7 preguntas

Puede parecer que tener una idea para crear una marca de algo handmade (artesano, hecho a mano, creativo) no es más que decir “diseño collares de cuentas” o “coso ropita para bebés” o “hago marcos de fotos con madera reciclada”. Y bueno, desde luego podría ser así de simple, no es que una descripción así sea incorrecta, pero generalmente es recomendable darle un poco más de vueltas al asunto e ir más allá, para lograr un poco más de diferenciación y también para sentir que no es que estemos echando el rato sino que estamos desarrollando una profesión real y rentable. ¿Cómo?

En tu empresa: ¿tienes que sacrificar tu creatividad por dinero?

En el artículo anterior (¿Tienes que elegir entre un trabajo de supervivencia y el trabajo de tus sueños?) les contaba a las que están planeando empezar un negocio propio cómo de importante es que antes de ir a lo loco con su idea de empresa tengan asegurado su dinero de subsistencia. Y no por ser conservadoras, sino por evitar al máximo cualquier factor que pueda desestabilizarnos en el día a día.

Pero es que la misma idea también nos sirve a nosotras, las que ya tenemos nuestros negocios en marcha. De hecho, encontrar el equilibrio entre lo que queremos hacer y lo que tenemos que hacer porque nos da dinero es probablemente una de las peores luchas que conozco. ¿Te pasa también?

Coherencia, contradicción, comparación y conexión

Hace unas semanas fui a la inauguración-lanzamiento-presentación del libro de Erika Irusta. Este artículo lo empecé el día después. Ayer tuvimos nuestra tercera sesión con el grupo de mujeres en el que compartimos nuestros asuntos profesionales y tratamos de ayudar a las demás a poner luz en ellos. Ayer, después de la sesión, lo terminé.
Estoy pasando una fase compleja, como ellas. Como casi todas. Pero me siento más conectada que nunca.
Esto de hoy es por ellas, que hacen mis lunes mejores :)

Lo que necesitas es acción, solo acción

Seguro que hay gente genuinamente positiva en el mundo. Yo conozco a muy muy pocos. La mayoría de nosotras somos normales, unos días estamos bien, otros psé, otros tirando a mal y un montón de ellos apestan y nos vamos a dormir sintiendo que nada se ha movido y que vivimos en un permanente día de la marmota de trabajo y esfuerzo y reveses y achuchones (no de amor precisamente, de los otros). Algunas, pese a todo, ponemos buena cara ante el mundo y mala cara en nuestra casa. Nuestros animales, parejas o hijos nos escuchan llorar o blasfemar más de lo que parecería normal o sano. Pero los demás no suelen verlo.

A la mierda el calendario (mi calendario, al menos)

La semana pasada me pasó una cosa curiosa. Me di cuenta de cómo estaba siendo de incoherente. No en todo, no. Solo en una cosa. Bueno, quizás más, pero aún no las estoy viendo, ya saldrán cuando toquen. La que sí pude ver de repente con tanta claridad y sorpresa tiene relación con esto que estás leyendo ahora: los posts de los martes.

De cómo no huir de las dudas

Cada vez que nos encontramos en un momento de cambio en nuestra vida y nos planteamos hacer algo que sale de los esquemas habituales, o de los esquemas que se habían diseñado para nosotras, como al emprender un negocio nuevo y dejar un trabajo estable o una situación cómoda para ir en busca de algo completamente desconocido y de resultado más que imprevisible, lo lógico es que empecemos a mirar alrededor en busca de aprobación. A su vez, no solo buscamos aprobación, sino también apoyo activo.

Emprender sin dolor: ¿Por dónde empiezo a montar mi negocio?

Hoy inauguramos sección nueva. Las más de 10.500 personas que estáis en la lista de correo de Oye Deb (cosa que deberíais hacer el resto también, por cierto!) hace unas cuantas semanas, antes de empezar la temporada, recibisteis un mail en el que os preguntábamos si teníais alguna duda que yo os pudiera resolver así, desde la distancia, sin conocernos de nada. Recibimos muchísimas preguntas de todo tipo y curiosamente nos dimos cuenta de que al final la mayoría giraban en torno a los mismos temas. Así que hemos creado una sección nueva a la que hemos llamado “Emprender Sin Dolor” en la que voy a atacar todas estas cuestiones así, a la brava, en vídeo y sin rodeos.

¿Te has permitido alguna vez ser improductiva?

La inmensa mayoría de las que trabajamos por cuenta propia hemos escapado de la vida corporativa para vivir mejor y sentirnos más libres. Lo que suele pasar es que acabamos trabajando hasta el doble de horas de lo que trabajábamos en nuestros antiguos empleos por cuenta ajena. Esto es un hecho irrefutable. Es así. Somos kamikazes. Tenemos mucha presión y la presión no cae sobre el nombre de una empresa sino sobre nuestro nombre, las facturas no caen sobre la cuenta de una empresa sino sobre nuestra cuenta, y el prestigio no cae sobre la imagen de nuestra marca sino sobre nuestra imagen.